Entrevista de trabajo: cómo negociar como un pro
¿Tienes una entrevista de trabajo?, esto que te traigo hoy te puede salvar.
Sí, lo se… el miedo es real, lo hemos sentido todos: ese torbellino de dudas e inseguridades que se activa en tu mente antes de entrar a la sala, agarrar el teléfono o conectarte al Zoom:
¿Y si me preguntan algo y me quedo en blanco?
¿Y si pido demasiado y pierdo la oportunidad?
¿Y si me preguntan cuánto quiero ganar...qué digo?
¿Y si me preguntan por que me quiero ir de mi otro trabajo?
Estés buscando tu primer trabajo o pensando en cambiar de rumbo, lo que tienes delante es más que una simple oferta laboral.
Es una oportunidad real de mejorar tu vida: ganar mejor, sí, pero también tener más tiempo para ti, trabajar en un lugar con menos estrés y dramas, crecer profesionalmente y, por qué no, respirar un poco más tranquilo cada día.
Y por eso, no es una decisión que se tome a la ligera…Pero tampoco se trata de volverse loco ni de entrar en pánico.
El problema es que muchos aceptan la primera oferta que les hacen por no saber “venderse” con elegancia 😁y es que esto no va de actuar, ni de fingir. Sino de conocer los trucos correctos para manejar la entrevista con seguridad y habilidad.
¿Cuáles trucos?, estos que vienen mas abajo...
📌 En esta guía aprenderás:
- Cómo identificar el tipo de empleo que más te conviene
- Cómo investigar la empresa puede marcar la diferencia
- Formas de calcular tu valor profesional antes de negociar
- Claves para prepararte mental y emocionalmente
- Cuándo y cómo negociar sin perder la oferta
- Técnicas infalibles para negociar salario y beneficios
- Todo lo que puedes (y debes) negociar además del sueldo
- Cómo evaluar si una oferta realmente te conviene
- Cómo renunciar con elegancia y ética profesional
- Errores comunes al negociar y cómo evitarlos
- Frases clave para negociar con seguridad
- Preguntas frecuentes en entrevistas y cómo responderlas bien
- Qué hacer si te ofrecen menos de lo esperado
- Cómo manejar preguntas personales con inteligencia
- Qué decir (y no decir) al final de la entrevista
- Cómo vestirse con estrategia: porque tu atuendo también negocia
- Checklist final para negociar como un profesional
Cómo identificar el tipo de empleo que más te conviene
Antes de todo: Conócete y prepárate
¿Qué tipo de empleo estás buscando?
No todos los trabajos se negocian igual. Existen tres modalidades principales:
✅ Contrato indefinido o a largo plazo: Ideal para estabilidad.
- Puedes negociar salario, vacaciones, seguro médico, ascensos, horario, plan de carrera, formación, etc.
- La negociación suele ser más formal, estructurada y basada en escalas salariales.
✅ Trabajo part time o a medio tiempo
- Puede ser más flexible pero menos negociable en cuanto a beneficios.
- Ideal para quienes estudian, cuidan familia o desean otro ingreso.
- Aquí puedes negociar horario, días de descanso, posibilidad de horas extra, beneficios parciales, acceso a formación o movilidad futura a jornada completa.
✅ Freelance, contratista o independiente: Más libertad, pero también más riesgo.
- La negociación se centra en tarifas, tiempos de entrega, propiedad intelectual, condiciones de pago y revisiones.
- Puedes pactar tarifas por hora, por proyecto o por paquete de servicios.
👉 Life Hack: Si no sabes qué forma te conviene, hazte estas preguntas:
- ¿Necesito ingresos estables o puedo asumir variabilidad?
- ¿Qué tanto valoro la libertad versus la seguridad?
- ¿Qué obligaciones tengo (familiares, deudas, estudios)?
Investiga la empresa
Una de las formas más simples y más poderosas de destacar en una entrevista es haber hecho tu tarea.
Y no me refiero solo a mirar por encima su página web cinco minutos antes.
Tómate el tiempo de investigar: ¿A qué se dedica la empresa exactamente?, ¿Qué productos o servicios ofrecen?, ¿Tienen presencia internacional?, ¿Qué dicen sus empleados en sitios como Glassdoor?, ¿Qué valores promueven? ¿Cómo es su cultura interna?
Imagina que te preguntan:
"¿Qué sabes de nosotros?"
Y tú respondes:
"Vi que recientemente lanzaron una campaña enfocada en sostenibilidad. Me llamó la atención cómo están integrando prácticas responsables en su cadena de valor. Me encantaría ser parte de una empresa que se alinea con mis valores."
¡Boom! 💥Con esa sola frase, ya mostraste que investigaste, que conectaste con su propósito y que no estás ahí solo por el cheque. Eso te pone automáticamente por encima del 80 % de los candidatos que responden: “Eh… vi que tienen una vacante interesante.”
¿Por qué es tan importante?
Porque así como tú quieres un buen empleo, la empresa también quiere a alguien que encaje con su equipo. Y demostrar interés genuino es una señal de madurez profesional.
Recuerda que la entrevista no es un interrogatorio. Es una conversación entre dos partes que están evaluando si encajan.
Y tú también estás en tu derecho de elegir.
Formas de calcular tu valor profesional antes de negociar
Evalúa tu valor y define tus objetivos
Muchos no saben cuánto vale su trabajo. Aquí te ayudamos a descubrirlo.
¿Cómo conocer tu valor?
- Compara tu perfil con otros en tu área y nivel de experiencia.
- Haz una lista de tus logros, habilidades clave, idiomas, formación, y resultados medibles.
Define tu “mínimo aceptable” y tu “zona ideal”
El mínimo aceptable es lo justo para que te compense aceptar.
La zona ideal es donde te sientes bien remunerado y motivado.
👉Truco: Cuando definas tu zona ideal, añade entre 10% y 20% para tener margen de negociación.
Claves para prepararte mental y emocionalmente para la entrevista de trabajo
Vamos a decirlo sin rodeos: negociar da miedo.
Aunque estés calificado, aunque el puesto te quede como anillo al dedo, hay una vocecita que te dice:
"¿Y si pido más y me quitan la oferta?"
"¿Y si quedo como alguien difícil?"
Pero aquí va una verdad que muchos no te dicen: los reclutadores esperan que negocies.
Y cuando lo haces con respeto y claridad, te ganas más respeto, no menos.
Si te han hecho una oferta, es porque ya te ven como una persona valiosa. Pedir más no es ofender, es simplemente mostrar que sabes lo que vales.
Imagina que te ofrecen un puesto que te encanta, pero el sueldo está por debajo de lo que esperabas.
En vez de decir “sí” enseguida solo por miedo, respira y di algo como:
“Gracias por la oferta. Estoy muy entusiasmado con la oportunidad. Sin embargo, por mi experiencia y el valor que puedo aportar, esperaba algo más cercano a $X. ¿Existe margen para conversar al respecto?”
Cómo prepararte emocionalmente (y no perder la calma)
Respira antes de hablar. Literalmente. Una pausa de dos segundos puede cambiar tu tono por completo.
Escribe lo que vas a decir. Así no improvisas ni te trabas.
Practica frente al espejo o con alguien de confianza. Escuchar tus propias palabras te hace ganar seguridad.
Frase útil que puedes practicar y adaptar:
"Estoy realmente interesado/a en esta posición y valoro mucho su propuesta. Me gustaría conversar algunos detalles para asegurar que ambos estemos completamente satisfechos con el acuerdo."
Recuerda esto: negociar no es un conflicto, es una conversación.
Y quien se prepara emocionalmente, no solo se siente mejor… también negocia mejor.
Cuándo y cómo negociar sin perder la oferta
Una de las dudas más comunes en una entrevista es: “¿Y cuándo es el momento correcto para negociar sin echarlo todo a perder?”
La respuesta corta: después de que te hagan una oferta, pero antes de firmar.
Ese es tu terreno ideal: ya saben que les interesas, pero aún tienes margen para ajustar condiciones.
Pero, ¿y si me preguntan antes de tiempo cuánto quiero ganar?
Eso pasa todo el tiempo. Estás apenas conociendo el rol y te lanzan la temida:
“¿Cuáles son tus expectativas salariales?”
Muchos, por presión, sueltan una cifra. Y ahí es donde, sin querer, te autolimitas.
Mejor responde esto:
"Estoy abierto/a a una oferta competitiva, acorde al mercado y a las responsabilidades del puesto. Me gustaría conocer más sobre el rol para responder con mayor precisión."
¿Por qué funciona esto?
Porque demuestra que no estás improvisando. Que sabes lo que vales, pero también que eres estratégico/a.
Eso, en el mundo laboral, se respeta mucho.
Técnicas infalibles para negociar salario y beneficios
Negociar no se trata de ser agresivo ni de tener respuestas perfectas. Se trata de estrategia, de seguridad y sobre todo, de saber leer el momento. Aquí van técnicas simples pero poderosas que puedes usar sin sonar exigente, y que realmente funcionan.
1. El silencio incómodo.
Sí, es raro. Pero funciona.
Cuando pidas algo (un aumento, un bono, más vacaciones…), haz tu solicitud con calma y… quédate en silencio.
Digamos que formulas tu petición así:
"Con base en mi experiencia y el valor que aportaré, esperaba algo más cercano a $X."
Y ahí te quedas. Ni una palabra más😶.
¿Por qué hacer esto?
Porque el silencio genera tensión. Y en ese espacio incómodo, la otra persona muchas veces siente la necesidad de responder o hacer una concesión. No es manipulación: es darle espacio al otro para reaccionar.
2. Oferta anclada: empieza fuerte (pero no disparatado)
Si ya sabes cuánto vale tu trabajo, no empieces con tu mínimo. Dale margen a la negociación.
Por ejemplo:
Si tu objetivo es ganar $3,500 al mes, puedes decir:
"Estoy buscando una oferta en el rango de $3,800 a $4,200, de acuerdo con el mercado y la experiencia que aporto."
Así, incluso si negocian a la baja, te quedarás cerca o dentro de lo que realmente quieres ganar.
3. Piensa en combos, no solo en sueldo
Negociar no es solo hablar de dinero. A veces no pueden subirte el sueldo base, pero sí pueden mejorar otros aspectos que hacen la diferencia en tu calidad de vida. Imagina que estás armando un combo tipo “trabajo ideal”.
Puedes decir algo asi:
"Entiendo que el salario base está definido, pero ¿sería posible hablar de beneficios como apoyo a formación continua o flexibilidad remota algunos días?"
4. “¿Esta oferta es negociable?”
Sí, preguntar directamente es una técnica.
Con respeto, por supuesto.
Ejemplo:
"Gracias por la oferta. Estoy realmente interesado/a, pero quería preguntar si hay margen para conversar algunos puntos del paquete total."
A veces te dirán que no… y aún así volverán días después con una mejor propuesta. No por pedir, pierdes. Pero por callarte, muchas veces sí.
5. La técnica del “me lo pienso”
Si la oferta te genera dudas, no sientas que tienes que responder en el momento.
En su lugar puedes decir algo como esto:
"Agradezco mucho la propuesta. ¿Podría tomarme un par de días para analizar bien todos los aspectos antes de dar una respuesta final?"
Esto te da poder. Te permite evaluar, respirar y pensar. Y además, le deja claro a la empresa que estás valorando tu decisión con seriedad.
6. Técnica espejo: devuélvela con elegancia
Si te preguntan: "¿Qué salario estás buscando?", no dispares una cifra enseguida.
Mejor así:
"Estoy más enfocado/a en encontrar un puesto donde pueda crecer y aportar, pero me gustaría saber qué rango están considerando para esta posición."
Ellos tienen el presupuesto. Que lo digan primero. Eso te da ventaja.
En resumen:
No temas pedir. Hazlo con respeto y claridad.
Usa el silencio. Es más poderoso de lo que parece.
Negocia más allá del sueldo. Piensa en todo el paquete.
Siempre pregunta si la oferta es negociable.
Nunca sientas presión de decidir al instante.
Y sobre todo: prepárate y confía en tu valor.
Todo lo que puedes (y debes) negociar además del sueldo
Aquí va una lista completa que puedes adaptar según tu empleo o sector:
💵 Compensación: Sueldo base, bono de firma, bonos por rendimiento, aumento escalonado
⏳ Horario:Flexibilidad horaria, jornada híbrida/remota, días libres adicionales
🏥 Beneficios:Seguro médico/dental, vacaciones, días personales, licencia parental
🎓 Desarrollo: Cursos pagados, membresías, asistencia a conferencias, coaching
🚗 Transporte : Ayuda para gasolina, estacionamiento, transporte público
🧘 Bienestar: Acceso a gimnasio, terapias, apoyo psicológico
📈 Crecimiento: Título del cargo, oportunidades de promoción, revisión salarial periódica
🛠️ Herramientas: Computadora, celular, internet, escritorio, gastos operativos (freelance)
Cómo evaluar si una oferta realmente te conviene
No todo es salario. A veces una oferta parece buena porque el número es mayor, pero ¿qué hay detrás?
Para tomar una buena decisión, pregúntate: ¿me están dando más, lo mismo o incluso menos… a cambio de qué?
Veamos los tres escenarios más comunes y cómo analizarlos:
1. ¿Te ofrecen más responsabilidades?
Si el nuevo trabajo implica liderar un equipo, tomar decisiones más complejas, o estar disponible fuera del horario habitual...Eso tiene que venir acompañado de algo más.
Manéjalo asi:
"Este nuevo rol implica coordinar proyectos regionales y supervisar a dos personas más. Por eso, creo que un aumento salarial o acceso a formación específica sería adecuado."
Lo justo: pide más salario, formación, beneficios extra o un título que te permita seguir creciendo.
2. ¿La responsabilidad es igual?
Si el nuevo puesto implica tareas muy parecidas a las que ya haces, no aceptes lo mismo sin más. Ese cambio debe traerte algún tipo de mejora tangible.
Puedes enfocarlo de este modo:
"Las responsabilidades son muy similares a mi rol actual, pero con la experiencia que aporto, creo que podríamos explorar opciones para mejorar algunos elementos del paquete, como los beneficios, los bonos o la flexibilidad horaria."
👉 Esto **cambia el enfoque de lo que tú “quieres” a lo que tú aportas, abriendo la puerta a una conversación profesional y estratégica. Cosa extremadamente importante a la hora de negociar
No pidas desde el deseo, pide desde tu valor.
3. ¿Es un rol con menos exigencia?
Sí, a veces uno elige un trabajo más tranquilo. Menos estrés, cero llamadas fuera de horario, ambiente relajado... Y eso también vale.
Este pudieras manejarlo de este modo:
"Sé que el rol tiene menos carga de trabajo, y aunque el sueldo no es más alto, valoro mucho la posibilidad de trabajar desde casa y tener más equilibrio personal."
Lo razonable: podrías aceptar una oferta “igual o menor” si incluye beneficios no económicos, como: tiempo libre extra, trabajo remoto, ambiente laboral más sano, menos estrés y más estabilidad
No te dejes llevar solo por el número final. Piensa en todo el paquete, en tu bienestar, tu tiempo, tu crecimiento...porque a veces, un “no” a tiempo te ahorra meses de frustración. Y un “sí” bien negociado te cambia la vida.
Cómo renunciar con elegancia y ética profesional
- Avísalo por escrito y con antelación (idealmente dos semanas o según contrato).
- Sé agradecido pero claro: no es necesario explicar todo.
- No critiques ni ventiles frustraciones, esto es poco profesional y realmente no aporta nada, vete con elegancia y como dije antes, desde el agradecimiento, hasta hace unos dias ese empleo era el que te daba de comer.
¿Y si uso esta oferta como palanca para que me suban el sueldo actual?
- Hazlo solo si estás dispuesto a aceptar la contraoferta.
- Nunca uses una oferta falsa. Es antiético y puede dañar tu reputación.
¿Cómo manejar la información del empleo anterior?
Este es un punto delicado, pero muy importante. En una entrevista, te pueden preguntar sobre tu trabajo anterior, y aunque es natural querer demostrar lo que sabes, ten cuidado: no puedes compartir información confidencial de tu antigua empresa.
La clave está en hablar de lo que tú hiciste y lograste, sin revelar cifras internas, estrategias sensibles ni detalles que no te pertenecen.
Por ejemplo, en lugar de decir:
“En mi trabajo anterior aumentamos las ventas en un 30% con una campaña que segmentaba a los clientes por historial de compra…”
…puedes decir:
“En mi empleo anterior lideré una estrategia de ventas centrada en entender mejor al cliente, lo que ayudó a mejorar notablemente los resultados del equipo.”
Habla de tu rol, tus aportes y el impacto que generaste, usando palabras como:
“contribuí a…”
“lideré un equipo que…”
“optimizamos procesos que…”
“desarrollé una solución que permitió…”
Si trabajaste en algo importante pero no puedes entrar en detalles, enfócate en los resultados, habilidades que usaste o desafíos que enfrentaste. Así transmites valor sin cruzar ninguna línea ética.
Y recuerda: la forma en que hablas de tu antiguo trabajo dice mucho sobre tu profesionalismo. Sé respetuoso, enfocado en tu crecimiento y evita cualquier queja o comentario negativo. Los reclutadores lo notan.
¿Debo aceptar la oferta o seguir buscando?
Hazte estas preguntas:
¿Me siento valorado/a con esta oferta?
¿Cumple mis necesidades económicas?
¿Me ayuda a crecer personal o profesionalmente?
¿Estoy aceptando por miedo o por estrategia?
No tengas miedo de rechazar ofertas que no te convienen. Otra vendrá. La escasez es una ilusión.
Errores comunes al negociar y cómo evitarlos
Negociar no es mendigar ni exigir. Es una conversación entre adultos profesionales. Pero muchos candidatos cometen errores que pueden costarles miles de dólares al año o incluso la oportunidad misma. Vamos con los más comunes:
🚫 1. Uno de los errores más frecuentes —y costosos— que cometen muchos candidatos al negociar su salario es responder con su sueldo actual.
“Actualmente gano $2,500, pero me gustaría ganar unos $3,000".
Parece una respuesta honesta e inofensiva, ¿verdad? Pero en realidad, esto te pone un techo desde el primer momento. El reclutador ya sabe que te conformarías con $3,000… incluso si el presupuesto para esa vacante era $3,500 o más.
Y lo peor: si tu sueldo anterior estaba por debajo del mercado (cosa muy común), estarás perpetuando esa infravaloración sin darte cuenta.
¿Qué hacer en su lugar?
Tienes todo el derecho a no dar una cifra de inmediato. Puedes redirigir la conversación con elegancia y seguridad. Aquí van algunas formas humanas y profesionales de hacerlo:
Opción 1: “Me gustaría saber primero cuál es el rango que manejan para esta posición, así puedo tener una mejor idea de cómo se alinea con mis expectativas.”
Opción 2: “Estoy seguro de que, con base en mis habilidades y lo que requiere el puesto, podemos encontrar una cifra justa para ambos.”
Opción 3 (si realmente te presionan): “Estoy buscando una compensación competitiva, acorde al mercado y al valor que puedo aportar. Pero estoy abierto a escuchar la oferta que tienen en mente.”
¿Por qué esto funciona?
Demuestra que no estás desesperado/a, sino informado/a y estratégico/a, deja claro que entiendes tu valor, pero estás dispuesto/a a conversar y obliga al empleador a mostrar sus cartas primero, lo cual te da ventaja para negociar.
🚫 2. Pedir “lo mínimo” por miedo a parecer exigente
Muchas personas piensan: “Si pido poco, seguro me contratan”. Lo que logran es que les paguen menos o que el empleador piense que no conocen su valor.
“Con que me paguen lo mismo que en mi trabajo actual, estoy bien.”
Mejor respuesta: “Estoy buscando una mejora no solo económica, también en calidad de vida y crecimiento. Mi expectativa está en el rango de mercado para este tipo de rol.”
🚫 3. No tener clara tu expectativa salarial mínima ni tu zona ideal
Si no sabes cuánto necesitas para que el trabajo valga la pena, te será difícil negociar con firmeza. Ir "a ver qué ofrecen" puede llevarte a aceptar menos de lo justo.
“La verdad no tengo una cifra en mente.”
Consejo: Investiga y define tu "mínimo aceptable" (lo justo para ti) y tu "zona ideal" (lo que te hace feliz). Luego, añade un 10-20% para dejar margen de negociación como comentamos antes en esta entrada.
🚫 4. Aceptar la primera oferta sin revisar el paquete completo
Algunas ofertas suenan bien en salario, pero no incluyen beneficios, vacaciones decentes o crecimiento profesional. Otras ofrecen menos dinero, pero beneficios que valen mucho.
“¡Genial, acepto!” (sin revisar seguro, horario, bonos, etc.)
Mejor enfoque: “Gracias por la oferta. ¿Podrían compartirme todos los detalles por escrito para analizar bien el paquete completo?”
🚫 5. Pensar que negociar es ser malagradecido
A veces creemos que si pedimos más, la empresa se molestará. Pero si te hicieron una oferta, es porque les interesas. Negociar con respeto es parte del juego.
“No quiero pedir más, no vaya a ser que me quiten la oferta…”
Mentalidad correcta: “Negociar no es un capricho, es valorar lo que puedo aportar. Y si esta empresa lo entiende, mejor todavía.”
🚫 6. Hablar solo de salario (y olvidar los beneficios)
A veces el sueldo no se puede subir, pero puedes conseguir días libres, formación paga, trabajo híbrido, bono de firma, etc.
“Bueno, si no me suben el sueldo, no hay nada más que hacer…”
Consejo: Piensa en todo como un “combo”: salario, horario, seguro, vacaciones, ambiente. Puedes negociar cualquiera de estos elementos si sabes cómo pedirlo.
🚫 7. Hablar demasiado después de pedir algo
Uno de los errores más comunes es no saber callar. Pediste un aumento, pero por los nervios empiezas a justificarte, te contradices, o incluso ¡te echas para atrás!
"Estaba pensando si podríamos hablar del salario. Claro, si no se puede está bien, no quiero ser un problema…”
Técnica poderosa: Haz tu solicitud con calma… y guarda silencio. El silencio incómodo es tu amigo. Muchas veces, quien lo rompe, cede.
🚫 8. No practicar antes de la entrevista
Ir a la entrevista sin haber practicado tus argumentos es como lanzarte a una pelea sin prepararte. Y si encima improvisas cifras, la negociación puede salir mal.
Haz ensayos con un amigo, frente al espejo o incluso con ChatGPT. Simula preguntas difíciles como:
“¿Cuánto esperas ganar?”
“¿Por qué deberíamos pagarte más que a otros?”
“¿Qué pasa si no podemos darte eso que pides?”
Tener respuestas listas te hará sonar seguro, claro y profesional.
🚫 9. Mostrarte desesperado o revelar problemas personales
Decir que necesitas el trabajo con urgencia o que tienes muchas deudas puede hacer que la empresa te ofrezca menos, o incluso te descarte.
“La verdad necesito este trabajo urgente… lo que me paguen está bien.”
Respuesta inteligente: “Estoy entusiasmado por la oportunidad y preparado para aportar valor desde el primer día.”
Frases clave para negociar con seguridad
Frases para abrir la conversación de negociación
“Gracias por la oferta, realmente valoro la oportunidad. ¿Podríamos revisar juntos algunos detalles para asegurar que ambas partes estemos alineadas?”
“Estoy entusiasmado/a por esta posición, y antes de tomar una decisión final, me gustaría explorar si hay flexibilidad en algunos aspectos del paquete.”
“¿Podemos conversar sobre cómo se compone el paquete total de compensación más allá del salario?”
Frases para hablar del salario sin sonar agresivo
“Según mi experiencia y el valor que puedo aportar desde el inicio, me preguntaba si hay posibilidad de ajustar la cifra hacia [X] para reflejarlo.”
“He investigado el rango de mercado para este tipo de rol y creo que una cifra más cercana a [X] sería justa y competitiva.”
“Con base en la responsabilidad del puesto, esperaba algo más en línea con el rango de mercado, alrededor de [X]. ¿Hay margen para discutirlo?”
Frases para negociar beneficios si el salario es fijo
“Si el salario no es negociable, ¿existe la posibilidad de incluir algún beneficio adicional como formación continua, horario flexible o días extra de vacaciones?”
“Estoy abierto/a a ser flexible con la cifra si podemos equilibrarlo con opciones como trabajo híbrido o un bono de desempeño.”
“¿Hay opciones de crecimiento interno o revisiones salariales periódicas que puedan compensar el punto de partida?”
Frases para cuando tienes otras ofertas o estás explorando más
“Actualmente estoy evaluando algunas oportunidades y quiero tomar una decisión basada en alineación, impacto y desarrollo profesional.”
“Mi intención es construir una relación laboral a largo plazo, por eso quiero que esta decisión esté bien pensada y basada en equilibrio mutuo.”
Frases para dejar la puerta abierta y ganar tiempo
“¿Puedo tener unos días para analizar bien la oferta y responder con claridad? Quiero asegurarme de tomar una decisión responsable.”
“Agradezco mucho la oferta. ¿Podrían enviarme todos los detalles por escrito para poder revisarlos con calma?”
Frases para negociar sin sonar desesperado
“Estoy entusiasmado/a con el proyecto, pero también quiero asegurarme de que la oferta sea sostenible para mí a largo plazo.”
“Mi prioridad es sumar valor y estar motivado/a. Por eso, me gustaría que revisáramos juntos cómo podemos hacer que ambas partes estemos satisfechas.”
Bonus: Frases cortas pero poderosas
“¿Hay margen de mejora en esta oferta?”
“¿El paquete es completamente cerrado o hay espacio para ajustes?”
“¿Cómo se manejan las revisiones salariales y promociones aquí?”
“¿Qué tan flexible es la política de trabajo remoto o por objetivos?”
Qué hacer si te ofrecen menos de lo esperado
Nunca respondas con frustración o enojo. Agradece la oferta, pide una pausa para analizarla y solicita el desglose completo por escrito del paquete: salario, beneficios, horario, incentivos, etc.
Frase clave:
“Gracias por la oferta, la aprecio mucho. ¿Sería posible tener todos los detalles por escrito para analizarlo con calma?”
Si la cifra es muy baja:
“Gracias nuevamente. Con base en mi experiencia y lo que he investigado en el mercado, esperaba algo más cerca de $X. ¿Existe posibilidad de ajuste?”
Te recuerdo una vez más: las empresas esperan que negocies. Si no lo haces, das la impresión de que no sabes lo que vales.
Siempre pregunta: "¿La oferta es negociable?" Incluso si responden que no, una respuesta amable como:
“Gracias. Me gustaría pensarlo un poco porque esta es una decisión importante para mí.”
...puede hacer que reconsideren y regresen con una contraoferta.
Cómo manejar preguntas personales con inteligencia
Preguntas que parecen personales (pero son estratégicas)
A veces preguntan: “Cuéntame algo que no está en tu CV” o “¿Qué te gusta hacer fuera del trabajo?”
En vez de hablar de tus hijos, tus deudas o tu mudanza, responde con valores agregados profesionales:
“Algo que no está en mi CV es que suelo ser la persona que resuelve conflictos en equipos. Me gusta mediar y encontrar soluciones.”
“Fuera del trabajo me gusta correr maratones. Me ayuda a mantener la constancia y la disciplina.”
🚨 IMPORTANTE: Nunca reveles información que puedan usar para pagarte menos (por ejemplo, si estás desesperado por mudarte o necesitas urgentemente el trabajo).
Qué decir (y no decir) al final de una entrevista de trabajo
Generalmente como cierre de la entrevista, el reclutador suele preguntar si tienes alguna pregunta para el...NUNCA digas que no tienes preguntas, esto te hace parecer poco interesado, en cambio, pregunta:
“¿Cómo es el proceso de entrenamiento para esta posición?”
“¿Qué problema esperan resolver con este puesto?”
“¿Qué disfrutan más de trabajar aquí?”
Esto deja una impresión poderosa y te diferencia del resto...lo cual es la idea!
Consejo pro: Usa el nombre del entrevistador un par de veces de forma natural para generar cercanía y empatía....no hay nada que suene mejor a los oidos de cualquier persona que su propio nombre😉.
Después de la entrevista, siempre envía un email de agradecimiento
Algo simple como:
“Hola [Nombre], muchas gracias por su tiempo hoy. Me encantó conocer más sobre el equipo y el impacto de este rol. Sigo muy interesado y creo que puedo aportar valor. Quedo atento a cualquier novedad.”
Preguntas frecuentes en entrevistas y cómo responderlas bien
Estas son clásicas y es rara la entrevista en la que no te hagan al menos un par de ellas sino todas
➡️ ¿Dónde te ves en 5 años?
“Aprendiendo y creciendo dentro de esta compañía, asumiendo nuevos retos y desarrollando mi potencial.”
➡️ ¿Cómo manejas la presión?
“Analizo prioridades, organizo tareas y pido ayuda si es necesario. Me enfoco en lo importante sin dejar de lado lo urgente.”
➡️ ¿Cómo manejas la crítica?
“La escucho con atención, reflexiono y aplico lo necesario para mejorar. Me ayuda a crecer.”
➡️ Cuéntame de una situación difícil y cómo la resolviste:
Cuando vayas a exponer la situacion en cuestión no te olvides de seguir estos tres pasos:
Sitación: “Recibimos una queja importante de un cliente clave...”
Tareas: “Me reuní con el cliente, identifiqué el problema y armé un plan con mi equipo...”
Resultado: “Recuperamos la cuenta y el cliente renovó por otro año.”
➡️ Cuéntame sobre ti:
“Actualmente trabajo en [cargo], donde lidero proyectos de [tema]. Mi último proyecto logró [resultado]. Fuera del trabajo disfruto de [hobby], lo que me ayuda a mantener el equilibrio.”
Cómo vestirse con estrategia: porque tu atuendo también negocia
COMO VESTISE PARA UNA ENTREVISTA DE TRABAJO
1. Vístete según el nivel de formalidad de la empresa
Si es una clínica u oficina: ropa formal o semiformal (pantalón de vestir, blusa o camisa, zapatos cerrados).
Si es tecnológica o creativa: smart casual (limpio, ordenado, pero sin traje).
2. Aspecto limpio y pulido
Uñas limpias, cabello peinado, zapatos limpios.
Maquillaje (si usas) discreto y profesional.
Nada de perfume fuerte.
3. Colores neutros o sobrios
Gris, azul marino, beige, blanco o negro transmiten profesionalismo.
Puedes usar un pequeño toque de color para mostrar personalidad.
COMO NO VESTIRTE PARA UNA ENTREVISTA DE TRABAJO
1. Ropa demasiado ajustada, corta o informal
No jeans rotos, leggings, escotes, camisetas con logos, ni sandalias.
2. Exceso de accesorios o maquillaje
Nada que distraiga (aros grandes, uñas decoradas muy llamativas, etc.).
Evita bolsos demasiado grandes o con logos ostentosos.
Tu atuendo debe decir: “Estoy preparada/o, profesional y confiable”, no “quiero destacar con mi look”.
Checklist final para negociar como un profesional
✅Investigué el salario promedio en mi sector.
✅Tengo claro mi mínimo y mi ideal.
✅Practiqué mis argumentos y los dije en voz alta.
✅ Identifiqué los beneficios que me interesan.
✅ Estoy emocionalmente preparado/a para negociar.
✅ Conozco mis derechos laborales básicos.
Negociar no es solo pedir más dinero. Es hacer valer tu valor con estrategia, respeto y claridad. No importa si eres joven, mayor, freelance, profesional técnico, con carrera o sin estudios formales.
Esta guía es tu punto de partida para no conformarte. Tu trabajo vale. Tu tiempo vale. Y lo mas importante de todo, Tú vales.

Comentarios
Publicar un comentario